De adentro hacia afuera

Estaba mirando por la ventana, quedando impresionado por el parecido en las personas que pasaban por ahí. Me sentía un poco desesperado porque mi comida se había terminado. Esos artefactos que mi saliva desbarataba cada vez que le daba vueltas en mi boca habían llegado a su fin. Necesitaba ir por más. Cogí mi abrigo, me puse los tacones  y decidí salir de mi apartamento. De adentro hacia afuera

Al bajar por las escaleras me llamo la atención que el apartamento del piso de abajo  tenia la puerta un poco abierta, de inmediato sentí el llamado de mirar por el pequeño orificio. Al mirar me di cuenta que era un mundo totalmente diferente, personas que les preocupaba la luz abundante, las grandes filas de adornos, principalmente los de animales. Olía raro y se escuchaban bastantes ruidos, pero tenia claro mi cometido, necesitaba comida. Ya había tomado la decisión de irme cuando se cruza una mujer desnuda. Ella iba tranquila haciendo un brusco movimiento con su cuerpo, recitaba algún tipo de oración o cántico, no entendía que era. No mentiré,  me sentí inseguro de la reacción de esa mujer y preferí salir rápidamente hacia las escaleras, siguiendo mi único cometido del día, poder seguir comiendo.

Afuera todo era muy normal, ya estaba oscureciendo y empezaba hacer un poco de frió, me cerré mi abrigo. Empecé a caminar para poder volver rápidamente. Caminando pasaba al lado de personas que se quedaban mirándome por varios segundos, no sabia si era el deseo o curiosidad. El caminar me provocaba ganas de poder estar con alguna de esas personas en mi sofá.

Unas pocas cuadras mas allá de mi apartamento se encontraba el sitio en donde lo conseguía todo.  Así que no me demore en ir hacia allá. Cuando llegue vi que el olor a crack sobrepasaba la grande puerta de acero que protegía el interior del sitio. Toque varias veces, hasta que me abrieron. Cuando entre mi mirada se deslizaba por todo el lugar, pero además de querer seguir comiendo, quería poder estar con alguien. Fije mi mirada hacia el frente y note que la luz se encontraba dañada. Una luz azul que cubría el lugar y la sensación de soledad se hacían mas intensas cada ves que avanzaba. Cuando llegue donde Lugano, una persona sobreviviente de las calles que había llevado toda esa experiencia a construir uno de los sitios mas completos para encontrar lo que siempre necesitaba. De inmediato le pedí una paca de cigarrillos, cuando me los paso, no aguante las ganas, pidiendo también dos mujeres. Lugano le hizo señas a su asistente enana, diciéndome que ya mi pedido llegaba a donde siempre, mi apartamento.

Cuando llegue a mi apartamento no aguante el hambre y devore dos paquetes de cigarrillo de inmediato, volvía a sentir esa nicotina disolviéndose por mi lengua y dientes, pudiendo esperar con mas calma mi pedido.

Cuando ya estaba quedándome dormido, oí el timbre haciendo que mi cuerpo automáticamente se levantara y abriera la puerta. Eran dos mujeres jóvenes, me atrevería a decir que eran menores de los 18 años. Ellas con la necesidad de subsistir me trataban como si fuera su rey, yo sabiendo la realidad les daba ordenes. Les dije que se quitaran la ropa y se pusieran cada una al lado del televisor, para poder admirarlas. La ansiedad de tenerlas me enloquecía. Saque un machetes que tenia debajo de mi sofá y le pedí a una de ellas que me cortaran suavemente la espalda, mientras la otra me masturbaba. Ellas sin dudarlo siguieron mis ordenes. Me acosté boca abajo y les pedí que chuparan toda la sangre de mi espalda, mientras se tocaban entre ellas. Sentí ganas de comer, tome el machete, empezándolas a cortar sin piedad alguna. Mi deseo cada vez se hacia mas grande. Me abalance encima de ellas pudiendo saborear la suavidad de su piel en mi boca.

Me sentía agotado, llame a Lugano para que recogiera los restos y cobrara la multa por convertirlas en mi comida. No podía mas, necesitaba descansar. Me acosté al lado de  las mujeres mas bellas que había tenido, hice mi oración y me acosté a dormir. Sabia que Lugano vendría al otro día, para poder empezar de nuevo.

Todas las ilustraciones son hechas por Monica Cordoba T.

CONTINUARA…

De adentro hacia afuera

Un pensamiento en “De adentro hacia afuera

  1. Me encanto la página y sobre todo la historia de los tacones. La verdad que imaginación.. podriamos sentarnos en tu sofá creería yo. Las ilustraciones increible! Quiero más!!!!! FELICITACIONES!

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